nuestra historia
Esos carruajes coloridos y vibrantes, cubiertos de plumas y tirados por caballos, me llenaban el corazón, de la misma manera que me llena sentirme cobijada por quienes me rodean cada marcha del orgullo. Ese sentimiento fue el que concibió Casa Calandria.
Después de obtener un título en responsabilidad social y sustentabilidad, sabía que quería hacer algo que ayudara al mundo, en especial a mi país. La pregunta era cómo. Siempre he creído que el arte puede salvar al mundo y por mucho tiempo tuve la idea de crear un negocio que ayudara a luchar contra el consumismo y el desperdicio. Quería un modelo de economía circular que combinara el orgullo mexicano con el orgullo LGBTQ+ y la sostenibilidad.
«Verde Calandria» fue mi primer intento, fusionando el concepto de las calandrias con lo verde. Pero no fue hasta que Karlo creyó en la idea y me explicó por qué debía llamarse «Casa Calandria» que todo empezó a cobrar sentido. Se formó el triángulo perfecto entre lo verde, lo queer y lo mexicano, para crear un espacio que representa el hogar que a muches nos hizo falta.
En la cultura LGBTQ+, especialmente en la escena del ballroom, las «casas» son familias alternativas que ofrecen refugio y apoyo a quienes se sienten rechazades por la sociedad. Inspirades por este concepto, adoptamos el nombre «Casa Calandria», y poco a poco, todo empezó a cobrar vida.
Ahora somos un equipo de artistas y diseñadores dedicades a crear piezas únicas que reflejan la creatividad y el amor profundo por el proyecto. No solo buscamos revalorizar objetos de la vida cotidiana, sino también crear piezas con las que las personas se sientan identificadas, reflejando amor, resiliencia y autenticidad de manera innovadora, disruptiva y responsable.
Bienvenides a Casa Calandria.